
Al menos siete niños y varios fanáticos talibanes han muerto hoy en un bombardeo estadounidense sobre una mezquita y una madrasa (lo que aquí conocemos como escuela) en Kabul, capital de Afganistán.
El ejército de Bush ha pedido disculpas y se ha justificado diciendo que allí se ocultaban terroristas partidarios del régimen talibán. Lo curioso es que han dicho la verdad. Pero centrémonos en lo triste: esos siete niños que murieron FUERON USADOS COMO ESCUDO HUMANO. Parece increíble, ¿verdad? Pero por desgracia, no lo es.
Todo esto aconteció en el distrito de Zarghun Shah. Debo decir que a pesar de que los talibanes usaran a los niños como escudo humano, este espantoso dato no resta importancia al hecho de que Estados Unidos ha bombardeado una zona habitada aún sabiendo que la información que delataba la posición del enemigo no era absolutamente fiable, y así han conseguido destrozar a siete críos que no tenían ni la más remota de idea de por qué les colocaron así en medio de su escuela (como ya he dicho, sus cuerpos amortiguaron el impacto de la bomba... sólo mencionarlo me pone enfermo).
Estas últimas semanas han sido las más sangrientas del conflicto americo-afgano. Un combate entre talibanes y estadounidenses en Helmand, al sur del país, ha dejado varias docenas de muertos, sobre todo en las filas autóctonas, y han muerto unas cuantas decenas de combatientes en la región de Kandahar. A los tradicionales bombardeos y atentados suicidas se le une el mayor atentado acontecido en Afganistán desde la caída del régimen integrista, que consistió en la explosión de un autobús, dejando 35 muertos y varios heridos.
En resumidas cuentas: en lo que llevamos de año, han muerto más de 2.000 personas en el país afgano.
Esta guerra, una venganza por el atentado contra el World Trade Center de Nueva York, el 11 de semptiembre de 2001, pudo considerarse provechosa. Con esto, quiero decir que, aunque me duela admitirlo, EEUU derrocó a un régimen asquerosamente discriminatorio y liberó a un país, en especial al sector femenino de la población. Sin embargo, el exceso de autoconfianza del señor Bush le hizo centrarse en invadir injustamente Iraq, moviendo efectivos desde Kabul hasta Bagdad, dando a los talibanes la oportunidad de resurgir, oportunidad que, tristemente, están aprovechando, y cómo. Estados Unidos debe hacerse la idea de que, tras haber perdido Iraq, va a perder Afganistán, y todo por la negra sombra del negro petróleo, negra motivación de la negra codicia.
Y es que el problema no son (sólo) los fundamentalistas islámicos. La pistola que acribilla a este planeta es el país norteamericano, que se cree erróneamente con derecho a ser la policía del mundo. Y eso es un papel que no está reservado a nadie, ni siquiera a la mayor potencia militar del mundo.
Lo cierto es que el ente que se autoproclama "defensor de la justicia en el mundo", que se autoproclama "país de la libertad", que dice ser el "portador de la moralidad a los países deprimidos", es en realidad el mayor criminal del mundo. Es el país que atacó Iraq excusándose en el 11-S, es el país que voló Hiroshima y Nagasaki por los aires, es el país que ha asumido el rol de imperio moderno. Y amigos míos, todos los imperios caen. La Historia no miente. Grecia cayó. Roma cayó. España cayó. Alemania cayó. Y Estados Unidos caerá.
Nada es para siempre.
1 comentario:
Va a ocurrir como en V for Vendetta. Estados Unidos, caerá bajo epidemias, guerras civiles y demás...y Inglaterra será la próxima potencia mundial xD. Nah, Bush caerá, y con él todo su desastroso "Imperio", y el mundo respirará de nuevo.
...Balin Fundinul Uzbadkhazaddumu...
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